Cómo disfrutar del absenta en Valparaíso
Un local pequeño en Salvador Donoso, una cata de cinco o seis vasos, y lo que aprendí del primer round que perdí contra el licor verde.
No les voy a hablar de mi primer round con el absenta, porque ese lo ganó el licor verde y no recuerdo mucho de aquella ocasión.
Sí les voy a hablar de uno de esos lugares que por más que mires no destaca mucho a la vista. Está en la zona bohemia de Valparaíso, la cual abarca casi todo el centro de la ciudad, y se llama Verde Absenta. De verdad se llama así, es imposible no saber qué vas a degustar ahí.
Cuando logramos encontrarlo, en Salvador Donoso 1490, nos topamos con una instalación medianamente pequeña pero muy acogedora, su decoración inclinada al verde del licor, obvio, una que otra calavera sobre la barra y muchas velas, digno para recordar cómo un escritor francés del siglo XIX hubiese degustado esta bebida.
Puedes pedir distintos tipos de absenta, incluso sin anís, para los que ni los dulces de anís les gustan. También hay cervezas, y te recomiendo las variedades de la marca Ruberg, un manjar de dioses. Y hay pisco o bebida energética. Por otro lado, y para prevenir una resaca segura, conviene preparar el estómago antes con las variedades de tablas o pizzas que ofrecen.
La cata, si es tu primera vez
Comencemos con la incursión en la bebida verde. Si es la primera vez que te enteras de que existe el absenta, o bien eres de los que se demoran en decidir, te recomiendo a ojos cerrados que pidas la cata: consiste en cinco o seis tipos de absenta en vasos cortos. No recuerdo si son cinco o seis porque creo que retiraron uno. Si mal no recuerdo el precio es $10.000, y puedes degustar e incluso compartir, con lo que se te facilitará la elección esa misma noche o en las visitas siguientes.
No quiero dirigir tu elección. Para eso basa tus gustos en la cata, o consulta con quienes atienden, que obviamente te van a poder ayudar mucho más que yo. Por supuesto, cuando pidas de la carta te ayudarán en la preparación, que consiste en derretir azúcar sobre el licor mientras tus ojos se deleitan con el fuego sobre la cuchara. Obviamente, si repites este proceso unas nueve veces, es verdad, por lo que me han contado, que los duendes y las hadas se van a hacer presentes en tu mesa para acompañarte desde el vaso 10 en adelante.
Dos advertencias que sí van en serio
La primera es que el absenta tiene entre 45 y 70 grados de alcohol. Eso no se nota mientras lo tomas, porque la preparación con azúcar lo hace amable, y se nota dos horas después, todo junto. Por eso el primer round lo gané yo.
La segunda es más práctica: Valparaíso de noche no es una ciudad para andar decidiendo cómo volver a las tres de la mañana. Eso se decide antes de salir de la casa, no después de la cata.
Para ir finalizando, porque ya se me dispararon las ganas de volver, te cuento que mi favorito era uno a base de cannabis, pero la última vez que fui ya no estaba. Igual no pierdes nada con preguntar.
Saludos.