¿Por qué no soy Nerd?
El primer post de este blog: de dónde salió el nombre, por qué me demoré años en abrirlo y qué tuvo que pasar para que dejara de posponerlo.
Definitivamente soy muchas cosas, pero no soy nerd. Bueno, así lo veo yo, ustedes pueden formar su propia imagen para definirme.
Tengo 28 años y soy muchas cosas, algunas que me gustan y otras no tanto. Comienzo. Me gusta ser programador, ser gamer, ser enojón, ser sarcástico, ser bombero, ser motoquero. No me gusta mucho ser puntual, ser enojón, ser hiriente, ser inseguro.
Sí, “ser enojón” está en las dos listas. No es un error.
¿Por qué un blog, por qué el nombre, por qué ahora?
Voy a mezclar las respuestas, porque de verdad no hay un orden exacto de cómo sucedieron.
¿Por qué un blog? Esa es la más fácil. Durante años llevo guardadas las ganas de tener uno. Pensé en muchos temas, y el que siempre fue más fuerte era escribir acerca de mis aventuras en la programación, enseñando las cosas nuevas que aprendo, dando tips para ahorrarle el dolor de cabeza a algunos programadores, comentando sobre tecnologías nuevas. Pero siempre culpaba al tiempo de no poder escribir, y si no era el tiempo el problema, era la inspiración, y como no me nacía me ponía a jugar LoL o a ver alguna serie con alto contenido de misterio como Breaking Bad o Game of Thrones.
¿Por qué ahora? Algún día tenía que hacerlo. Cuando me decidí a ser bombero no fue un pensamiento exprés ni una decisión que tomé en un minuto, lo traía hace tiempo, pero igual que con las ganas de tener un blog me dedicaba a culpar otros factores: tiempo, dinero, inspiración. Luego sucedió el gran incendio de abril de 2014 en Valparaíso, lo vi muy de cerca, algunos amigos cercanos resultaron afectados y no demoré un minuto más en impulsarme a postular. Así que lo hice.
Con el tema del blog ha sido lo mismo. Claro, no es un incendio el que me impulsa a tomar la decisión, pero sí tenía las ganas hace mucho tiempo y debía llegar el día en que dijera ya, ahora sí que sí. No me golpeé en la cabeza, no me pagan por hacerlo, pero llegó hoy el día en que no procrastinara más esta aventura.
Y finalmente el nombre, jajaja. Sí, aunque suene simple, lo pensé mucho. Como hace poco veo Game of Thrones pensé en Game of Codes, pero bah, fome. Después pensé en transformar varios nombres más de series que he visto, pero descarté las ideas, y me acordé de que en el cuartel un amigo me dice “nerd”, porque siempre tengo el dato tecnológico o la respuesta a alguna consulta técnica.
Muchas personas que me conocen me han dicho “nerd” por el humor irónico, y mi respuesta siempre ha sido la misma, es como un reflejo instantáneo a cuando escucho la palabra: “no soy nerd”.
Qué es un nerd, para mí
No lo digo porque lo considere algo malo, al contrario, ser nerd es dedicarle más de lo que yo le dedico.
Nerd es alguien que adoptó la forma de vida de un nerd, que lo respira, que lo ama. Alguien que viste como uno, bueno, yo a veces lo hago. Que conoce los comics del papel y no del cine, que conoce el orden cronológico correcto de Star Wars, y yo ni siquiera la he visto. Que conoce más superhéroes que Batman, Superman y Spiderman. Que conoce más de 6 decimales de Pi. Que sabe exactamente cuál es la velocidad máxima del reloj de su memoria RAM. Que conoce a los autores de los comics, y que definitivamente no tiene ni Twitter, ni mucho menos, con el perdón de los dioses, Facebook.
Yo dedico mi tiempo a investigar mucho de tecnologías, a aprender de emprendimiento y ponerlo en práctica por mi trabajo, a controlar mejor mi moto porque me quita el estrés, y a capacitarme como bombero, porque para ayudar a otros debes aprender bien cómo hacerlo.
Por eso y por muchas cosas más, no soy nerd. Pero sí, un apasionado de la velocidad, la tecnología, mi familia, mis amigos y ¿dije tecnología?
Qué vas a leer acá
En lo anterior hay algunas respuestas al lanzamiento de este blog. No te podría dar una línea clara de lo que vas a leer a futuro, pero puedo mencionar algunos temas: tips de programación y tecnología, lecciones de mi camino por el emprendimiento, rabietas del día, descubrimientos nuevos, o creaciones propias.
Bienvenido, y quédate un tiempo, que esto recién está comenzando.